Atormentadero

Literatura, cuento, narrativa y poesía. Vagas formulas para engañar al ocio.

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El joven Lovecraft, de José Oliver y Bartolo Torres


EL JOVEN LOVECRAFT
14,95 € // Diabolo Ediciones // Guión de José Oliver, dibujo de Bartolo Torres. Tomo 104 pgs color, tapa blanda con solapas, tamaño 21x16 cm (apaisado).
Humor (tiras cómicas). Descripción de la editorial: "El joven Lovecraft es un homenaje en clave de humor al mayor escritor de terror de la historia de la literatura, del que ahora se cumplen 70 años de su muerte. Estas tiras cómicas recrean la infancia del escritor, y partiendo de datos reales de su biografía, nos llevan a un mundo donde lo real se mezcla con lo fantástico de su obra)."
El Joven Lovecraft se viene publicando on-line desde enero de 2005 como webcomic, donde ya había conseguido llamar la atención, y da el salto lógico de una recopilación en papel. El volumen incluye, según confirma el guionista, todas las tiras publicadas en internet hasta el momento de la edición del cómic impreso, más unas 40 tiras no vistas on-line por aquellas fechas, con el final de la saga que estaba en curso en el momento de la publicación, y otra historia más inédita. Como extras, incluye una galería de 16 páginas con ilustraciones de diferentes autores que dan su versión de los personajes del cómic, y entre los que se encuentran Sergio Bleda, Guillem March, Roger Ibáñez, Cels Piñol, Víctor Ibáñez o Dani Cruz.
José Oliver (Palma de Mallorca, 1979) es licenciado en Filología Hispánica y responsable del fanzine literario Cisne Negro. Bartolo Torres (Ibiza, 1978), que también firma como "El hombre que pía", es licenciado en Bellas Artes y ha publicado alguna historieta en Tos (Astiberri) o la revista infantil Esquitx, y fue finalista en el certamen de cómic Art Jove 2003 y ganador ex-aequo en 2004.
Las 12 primeras tiras de El Joven Lovecraft ganaron el premio al mejor guión de cómic en el certamen Art Jove 2005.
Un cómic simpático, que además de sus propias virtudes, sirve como ejemplo en nuestro país de comic on-line que acaba dando con éxito el paso al papel (como PvP o La misma diferencia y otras historias en EEUU)
Enlaces: weblog y web oficial del cómic. Noticia sobre el cómic en el diario Última Hora (con declaraciones del guionista) y en Diario de Ibiza.

Otra copa


Por Elvira Piedrabuena

¿Qué es el primer amor? O, ¿cuál es? ¿Es lo que parió el primer beso, la primera encamada o bien ese amor platónico que silenciamos hasta que un callo se nos arma en la garganta y no hay lima que pueda pulir esa molestia?

Su nombre tenía cuatro letras: Inés, y ella me llevaba apenas tres años.

Eramos dos pendejas enamoradas, y nos comíamos el mundo. Ese que quedaba ahí afuera, ese que apuntaba hacia Buenos Aires o bien hacia Rosario. Eramos tan jóvenes y nos enamoramos. Yo moría de amor por ella y ella por mí. Día y noche, noche y día juntas. Fue mi primera relación con una mujer, con otra persona. Ella encaró, yo no lo pude creer, y allí estuvimos. Tres años. Al poco tiempo de salir, yo decidí decirles a mis viejos “lo mío”, ya que se había concretado en algo, no era sólo lesbianismo platónico. Pero cometí un error: lo hice sin consultarlo con ella. ¡La que se armó! Ella no quería que todo el mundo supiera que era lesbiana. Yo le dije que a mis viejos no les había dicho su nombre, así que podía estar tranquila.

No fue fácil seguir viéndonos, amándonos; seguir construyendo algo. La pasión era muy fuerte, y tener pasión en un pueblo como Santa Lucía no es muy sano, salvo que estés pensando en irte de ahí.

Lo habíamos planeado. Cuidadosamente. Pero cuando llegó el momento, casi con los boletos de micro en la mano, yo dije: “Me quedo”. Inés nunca me lo perdonó. Por eso Amanda, mi amiga del alma, insiste con que yo la dejé ir, que perdí una joya preciosa. Por lo que pude averiguar, Inés se fue primero a Buenos Aires y luego, con el tiempo, a Estados Unidos, y allá se casó con un tipo. Me dicen que tiene una hija. Nunca salió del armario, nunca dijo nada.

¿Por qué una tiene esa manía de guardar fotos? ¿Por qué, cuando estás rayando los cincuenta, se te da por abrir la cajita de los recuerdos? La culpa la tiene Amanda, sin duda alguna, y la amiga de su amiga, la Martita. Es por ellas que hoy estoy con este álbum sobre las piernas, viendo sonreír a dos pibas, una de 19 y otra de 21, mientras un Syrah se empecina en teñirme la boca y en brillar en esta copa, mi sola compañía.

lalesbianaargentina.blogspot.com


Lo que dura la belleza eterna


Las filmaciones en las que Visconti grabó a los chicos que participaron en el casting de Muerte en Venecia no se destruyeron. Están recogidas en un documental de media hora titulado Alla ricerca di Tadzio y, aunque yo nunca he llegado a verlo, hay copias circulando por internet a disposición de los fetichistas. En ese documental se recogen las pruebas de cámara que el director italiano realizó a los efebos más guapos que encontró en varios países del mundo. Aparte de su valor morboso, es indudable que esa grabación tiene un verdadero interés cinematográfico, pues la elección del actor encargado de interpretar a Tadzio resultaba determinante en la conversión de la novela de Thomas Mann al lenguaje visual: la Belleza hecha carne, el Arte transfigurado en músculos, epidermis, estructuras óseas y membranas de diverso tipo.

Visconti seleccionó para el papel a Miguel Bosé, pero Luis Miguel Dominguín, su padre, que era un torero bien macho, dijo que habría que pasar antes por encima de su cadáver. El siguiente elegido, tras el descarte, fue un adolescente sueco llamado Björn Andresen que reunía todos los atributos de la belleza tópica: la languidez, la ambigüedad sexual, la fragilidad. Tenía una mirada umbrosa de ojos verdes y una melena rubia cuidada por los estilistas de producción con más mimo que la de Silvana Mangano. Toda la arquitectura de la película descansa sobre sus hombros esmirriados. Él es el camino de Damasco en el que Gustav von Aschenbach ve por fin la luz.

Durante mucho tiempo se consideró Muerte en Venecia una obra criptogay. Un músico maduro -un escritor, en la novela de Mann-, respetable, casado y con prole, conoce de repente a un muchachito guapo y pierde por completo la razón. Disimula su metamorfosis haciendo sublimes consideraciones acerca del arte, de la belleza ideal y de los desarreglos que acarrea la vida, pero lo que en realidad desea es encamarse con Tadzio, quitarle su traje de baño de rayas o su vestido de marinerito y revolcarse a su lado con rijosidad.

No se trata de una interpretación absurda, ni siquiera escasa, pero Muerte en Venecia es mucho más que eso. Visconti, con su caligrafía grandiosa -sólo afeada en esta película por un uso del zoom intemperante-, vuelve a retratar una vez más a esa aristocracia exquisita y cultivada que se extingue en Europa. Vuelve a indagar en el valor redentor o cobijador del arte, en la decadencia de cada hombre, en la persecución de la juventud eterna, en la desolación que viene siempre después de la gloria.



Björn Andresen, que tenía 15 años durante el rodaje, probó con su propia vida esas enseñanzas. La película fue para él una maldición o un augurio. No pudo estar a la altura del símbolo en el que, gracias a ella se había convertido. Mantuvo alguna relación homosexual en su juventud. Luego se casó varias veces. Fracasó como actor y como cantante. Fue devorado por su personaje. Su rostro, comido por el tiempo, atravesado de arrugas, apareció hace poco en algunos periódicos. Estaba lleno de amargura y de resentimiento. Su mirada, igual de verde, no era ya umbrosa, sino turbia. Negra. ¿Le habría seguido amando Aschenbach a esa edad? ¿Habría creído aún que el fuego doloroso de la vida es preferible a la frialdad del arte? Estoy seguro de que no. –

POR LUISGÉ MARTÍN en


La Buhardilla Nº 22


Estimados Amigos:
A la espera de que se encuentren muy bien, aprovecho para enviarles el Nº 22 de la Revista Literaria La Buhardilla (Febrero / Marzo de 2008), que edita la Familia Veneto de Rosario.
Podrán encontrar allí poemas, relatos y reportajes, de escritores y poetas internacionales.
Incluso, han agregado uno de mis primeros relatos breves, que aún continúa brindandome enormes satisfacciones.
Un fuerte abrazo de hermandad para todos,
Gustavo GALLIANO (ggalliano2004@yahoo.com.ar)

El Interpretador



número 33

EL MODELO DE LOS RÍOS

Presentación del número

NAVEGABILIDAD

RÍOS ARGENTINOS

LITERATURA

revista el interpretador

literatura, arte y pensamiento

número 33 - mayo 2008

"el río"

http://www.elinterpretador.net/

http://www.elinterpretador.com.ar/

Dirección y diseño: Juan Diego Incardona

Consejo editorial: Diego Cousido, Inés de Mendonça, Cecilia Eraso, Camila Flynn, Juan Pablo Lafosse, Malena Rey

Control de calidad: Sebastián Hernaiz

Agenda: Magalí Etchebarne, Julieta Mortati


Que no se detenga tu marcha lenta rumbo p'al mar, es tan semejante a nuestro delirio, a la soledad, que te empuje el viento, mi pensamiento o el temporal, fuera de la orilla, tu camarilla, camalotal...



Ómnibus Nº 20



Estimados amigos:

Menina, madre, Minerva -diosa sabia-, la mujer ha experimentado un extraordinario avance intelectual y social en el último siglo y sus contribuciones en todos los campos son innegables. Los 100 años del natalicio de Simone de Beauvoir impulsan esta travesía de Ómnibus con mirada de mujer, sabia savia del pasado, el presente y el futuro.

Además de nuestras acostumbradas secciones de literatura, creación, multiculturalidad y novedades.

Gracias por acompañarnos en este viaje.

Consejo Editorial
http://www.omni-bus.com/
Revista intercultural

La mirada malva A.C
http://www.miradamalva.com/


Letras Libres

Mayo,2008

Convivio
Ideas para la izquierda
Humberto Beck
Una izquierda darwinista
Peter Singer
La izquierda y sus dilemas
Ricardo Cayuela Gally
Pobreza y desigualdad
Gabriel Zaid
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Perfil
Una corta bufonada de tablado
Hugo Hiriart
Shyamalan: la inocencia pavorosa
Mauricio Montiel Figueiras
Tome ajolote
Gonzalo Soltero
El español en Estados Unidos
Toni Montesinos
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Otros
Truco gastado
Luigi Amara
Si Israel es la respuesta, ¿cuál era la pregunta?
Avishai Margalit
José Emilio Pacheco
Pura López Colomé
Populismo y democracia en América Latina
Roger Bartra
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Convivio

Ideas para la izquierda
Humberto Beck
Ante los apremiantes dilemas de la globalización, buena parte de la izquierda se ha limitado a censurar y lamentarse. Humberto Beck repasa la más reciente bibliografía política en busca de la otra izquierda: crítica, lúcida, propositiva. El resultado: cinco propuestas novedosas que rebasan “por la izquierda” al pensamiento socialista tradicional. ...
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Una izquierda darwinista
Peter Singer
La derecha ha saqueado –a veces con provecho, habitualmente con efectos devastadores– el legado darwinista. Para Peter Singer ha llegado el momento de que la izquierda extraiga de la teoría evolucionista una nueva idea del ser humano. Basta con leer bien a Darwin para comprender que es propio de la naturaleza humana buscar el interés individual a través de la cooperación. ...
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La izquierda y sus dilemas
Ricardo Cayuela Gally
El pasado 11 de abril, en la sede de Letras Libres, tuvo lugar una mesa redonda en la que participaron Roger Bartra, Ugo Pipitone, Jesús Silva-Herzog Márquez y José Woldenberg. El motivo: discutir la izquierda mexicana y sus dilemas. Salvo Silva-Herzog Márquez, cuyo perfil es el de un intelectual de carácter liberal, los otros tres analistas han tomado parte activa de las luchas y los partidos de izquierda. Todos contribuyen al debate de las ideas y tienen peso específico en la opinión pública mexicana. Los une, desde un arco ideológico diverso, la defensa de la democracia. Nos honra especialmente que José Woldenberg, cuyo nombre forma parte ya de los anales de la transición democrática mexicana que condujo desde su puesto clave en el IFE, haya aceptado participar en esta discusión. ...
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Pobreza y desigualdad
Gabriel Zaid
Rompiendo con muchos de los lugares comunes que suelen aplicarse en el estudio social, Gabriel Zaid vaticina en este ensayo el deseable final de la pobreza y la inevitable –y sana– persistencia de la desigualdad. ...
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Perfil

Una corta bufonada de tablado
Hugo Hiriart

Y a la vez una suerte de paroxismo de la modernidad artística. A ver. ¿Se conocieron los dos monstruos sagrados de las letras modernas, esto es Joyce y Marcel Proust? Ambos vivían en la misma ciudad. ¿Se encontraron? Sí, en una ...

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Shyamalan: la inocencia pavorosa
Mauricio Montiel Figueiras

La inocencia o el desconocimiento como campo fértil para que florezca el horror: “¿Sabes qué es lo más pavoroso? Ignorar cuál es tu lugar en el mundo. Ignorar por qué estás aquí. Es un sentimiento terrible [...] Ahora que sabemos quién ...

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Tome ajolote
Gonzalo Soltero

Cuando tenemos el sentimiento de que no hay nada nuevo bajo el sol, de que cualquier sorpresa nos llega reciclada y nuestra capacidad de asombro está en vías de extinción, lo inaudito puede resurgir en el lugar menos esperado:

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El español en Estados Unidos
Toni Montesinos


Dos profesores universitarios españoles, Gerardo Piña, del neoyorquino Lehman College, y Gonzalo Navajas, de la californiana Irvine, analizan la situación del idioma español en ambas costas de Estados Unidos. Uno y otro han publicado sendas novelas en ...

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Poemas

Truco gastado
Luigi Amara

De la chistera sale apenas

una nube de polvo:

migajas del festín de las polillas.

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Si Israel es la respuesta, ¿cuál era la pregunta?
Avishai Margalit
A sesenta años de la creación de Israel, el reputado ensayista Avishai Margalit vuelve a aquellas fechas para formularse una pregunta pertinente: ¿a qué situación respondió, y responde, este Estado? Más allá de sus lúcidas respuestas, advierte: la nobleza del proyecto original podría desaparecer si el nacionalismo mesiánico se sale con la suya. ...
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José Emilio Pacheco
Pura López Colomé
El nombre literario de José Emilio Pacheco es multitud: narrador, ensayista, antólogo, crítico. Sin embargo, su vocación más profunda y verdadera es la poesía. Pura López Colomé explora atenta, puntual y generosamente la obra poética del autor de No me preguntes cómo pasa el tiempo. ...
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Populismo y democracia en América Latina
Roger Bartra
Cuando el populismo latinoamericano parecía vencido, una ola de caudillos autoritarios azota el subcontinente. En su cresta despunta la figura de Hugo Chávez, aprendiz de “dictador constitucional”. Roger Bartra analiza los postulados teóricos, las características y la alarmante vigencia del populismo. ...
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Sofisticada armadura, por Javier Mesón.


De entre los cientos de héroes creados en la Marvel Comics, todos se caracterizan por tener determinados poderes o habilidades. Unos, fruto de la evolución genética, la exposición a los rayos cósmicos, o la desafortunada picadura de una araña radiactiva. Después de las numerosas adaptaciones cinematográficas de la Marvel, ahora le toca el turno a Iron Man (dirigida por John Favreau), con protagonistas de la talla de Robert Downey Jr. en el papel principal, Terrence Howard, Gwyneth Paltrow y Jeff Bridges.

Orígenes. Un personaje creado en 1963, en el mítico número 39 de Tales of Suspense, bajo el auspicio de Stan Lee y los bocetos del maestro Jack Kirby, dando paso a su primera historia con la ayuda de Larry Lieber (hermano de Stan Lee) y los lápices de Don Heck, cuya importancia fue manifiesta al dar nombre al héroe y basar el aspecto del personaje, Anthony Stark, en la figura de Errol Flynn. Historias donde la lucha contra el comunismo estaba muy activa en los EE.UU. y en el origen de Iron Man, científico y millonario playboy que trabaja para el gobierno en la fabricación de armas para el ejército. Stark es enviado a verificar una de sus creaciones en algún rincón al sur de Vietnam, lugar donde será malherido por la explosión de una mina, con un trozo de metralla muy cerca del corazón. Caerá en las garras del ejército rojo de Wong-Chu, el cual promete salvar su vida a cambio del diseño de un arma de destrucción poderosa, sin saber que todo el empeño de Stark será crear una armadura para salvar la vida.

A lo largo de los 45 años de existencia del personaje, numerosas han sido las aventuras en las que el protagonista absoluto ha sido la armadura. Es el caso de las recientes recopilaciones que Panini Cómics ha puesto a la venta con motivo del próximo estreno del filme del héroe, previsto para el 30 de este mes. La primera de ellas, La guerra de las armaduras, narra una emocionante historia sobre el robo de la tecnología empleada en la fabricación de su traje de hierro. Se inicia así una cruzada por borrar todo vestigio de las armaduras construidas con su tecnología, que le llevará a enfrentarse a villanos de la talla de El Zancudo, El Escarabajo o Dinamo Carmesí, además de agentes del gobierno como Manta Raya, el propio Capitán América, y a ser expulsado de los Vengadores. Una tarea que en principio prometía ser fácil, pero con un gran coste, tanto en la vida personal como empresarial.

En la siguiente historia, El hombre de la máscara de hierro, vemos a Tony Stark enfrentarse a dos de sus peores enemigos, Látigo y El Mandarín, que le dejarán maltrecho. A ello se une su problema con la bebida y el de su propia armadura, que, cual HAL9000 en 2001: Una Odisea del Espacio, luchará por el control del poder. Stark se enfrentará a ella, en un combate cuerpo a cuerpo, en un final muy emotivo.

Nuevas series. Actualmente en España el personaje cuenta con dos series: Iron Man: Director de Shield, en la que el vengador dorado, tras el crossover de Civil War, se erige en el director de la veterana organización gubernamental Shield; y su Biblioteca Marvel, con las historias clásicas del personaje, que finaliza este mes en su número 28. Mientras que en EE.UU., coincidiendo con la película, se lanza la serie Invincible Iron Man.

Sin lugar a dudas, Iron Man es una de las creaciones más longevas de la Marvel y más queridos por los lectores. Ahora que llega su película podremos comprobar hasta que punto el cine ha sido capaz de captar el espíritu del cómic.

Fuente:

«La novela híbrida es el futuro», por Juan Luis Tapia.

UNA de las características del 'boom' de la literatura hispanoamericana, de autores como Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, fue su mirada a la realidad, el llamado realismo mágico. Un congreso organizado por el Departamento de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Granada ha reunido a un grupo de especialistas para analizar estas miradas a la realidad, que se transformaron en una perspectiva que roza lo fantástico.

«La literatura tradicional miraba de una forma directa a la realidad y en las últimas décadas aparece otro tipo de mirada, que llamamos mirada oblicua, que ofrece una nueva manera de reflejar el mundo», explica el coordinador del seminario, el profesor Ángel Esteban. «Es como si miráramos el mundo a través de la mirilla de una puerta, y de esa forma aparece una transformación de la realidad», añade el responsable de este seminario titulado 'Miradas oblicuas en la narrativa hispanoamericana: límites de lo real, fronteras de lo fantástico'. «Hasta qué punto lo que percibe un escritor es lo real, y hasta qué punto el escritor narra lo mismo que percibe», señala Esteban como cuestiones que se han planteado en este encuentro literario.

Estas 'perspectivas oblicuas' próximas a ese realismo mágico no fueron inventadas por los autores del manido 'boom' sino que «tuvieron como antecedentes europeos a escritores como Kafka, Proust y Joyce, quienes rompieron con las miradas tradicionales», afirma Ángel Esteban.

La singularidad de los autores hispanoamericanos reside en que «acuden a su propia tradición literaria para describir su mundo». El padre de ese realismo fantástico, que es mucho más próximo a la realidad que a la ficción, es «Jorge Luis Borges, el antecedente más cercano a lo que posteriormente será el 'boom', un autor que parte de la tradición argentina para mezclarse con otras y hacerla finalmente universal».

Gabriel García Márquez es el máximo representante del llamado realismo mágico, una etiqueta que desmitifica el profesor Ángel Esteban, «porque García Márquez es un periodista y lo que hace es una crónica de la realidad, y sobre todo es un gran observador». «No escribe ficción y lo que le interesa -añade- es cómo observar las cosas y reflejar cómo piensa la gente». Las situaciones, personajes y demás hechos que García Márquez relata «se encuentran en la realidad de la vida colombiana».

Variedad actual

La explosión de esa perspectiva americana en la narrativa tiene sus réplicas en la literatura más joven. «Los nuevos autores han retomado el camino de los escritores del 'boom', pero no se puede decir que exista una tendencia predominante, porque hay mucha variedad de estilos, temas, procedimientos, lo que lleva a una revitalización de la literatura hispanoamericana y la posibilidad de muchas miradas diferentes», comenta el especialista. «Tampoco -añade- podemos hablar de maestros y patrones en esta nueva literatura hispanoamericana».

Ángel Esteban observa que «los jóvenes han profesionalizado su actividad literaria, donde tienen una gran preocupación por la técnica, por hacer un producto de calidad, que no sea sólo comercial».

La novela evoluciona, pero se alzan las voces que alertan sobre la crisis de la narrativa como género, de la ausencia de miradas diferentes e innovadoras. El congreso celebrado en la Facultad de Letras de Granada ofrece una salida, que se encuentra en la «hibridación, en el uso de diferentes géneros en la narrativa, en la posibilidad de mezclarlos para obtener esa nueva mirada». «El mestizaje de géneros es el futuro de la novela ante la crisis y ausencia de innovación en la narrativa», afirma Esteban a modo de salvación.

El experto indica que un antecedente del uso de la poesía en la narrativa es García Márquez, «porque en el colegio le llamaban el poeta, y la presencia de la poesía se aprecia en su narrativa a través del uso de endecasílabos, que son los que le dan ese ritmo tan particular a sus novelas».

Uno de los autores que también aplica esta mixtura de géneros es el autor uruguayo Rafael Courtoisie, quien ha participado en el seminario granadino, y representa también la figura del poeta que cultiva la prosa. «La figura del escritor que es poeta y narrador era poco frecuente a excepción de Jorge Luis Borges, pero hoy en día cada vez hay más escritores que son poetas», relata el director del curso.

La organización de este seminario forma parte de un proyecto de investigación y estudio más amplio sobre la narrativa latinoamericana de las últimas décadas, que incluye publicaciones periódicas a cargo de los profesores del Departamento de Literatura Española, un proyecto I+D y de Excelencia, y varias monografías. «Pero sobre todo supone un espacio de encuentro de autores hispanoamericanos con los especialistas y la crítica», finaliza Esteban.

jltapia@ideal.es

Fuente:

De poetas y aviadores, por Santiago Gamboa.

La historia que me dispongo a contar es algo triste y, la verdad, no sé por qué voy a contarla ahora y no, por decir algo, dentro de un mes o dentro de un año, o nunca. Supongo que lo hago por nostalgia de mi amigo el poeta portugués Ivo Machado, que es uno de los dos protagonistas, o tal vez porque acabo de comprar una pequeña avioneta de metal que ahora tengo en mi escritorio. Disculpen el tono personal. Esta historia será excesivamente personal.

El protagonista número Uno es, como ya dije, el poeta Ivo Machado, nacido en las islas Azores, pero lo que nos importa es que en su identidad civil, la de todos los días, es controlador aéreo, una de esas personas que están en las torres de control de los aeropuertos y guían a los aviones a través de las rutas del cielo.

La historia es la siguiente: cuando Ivo era un joven de 25 años (a mediados de los ochenta) controlaba vuelos en el aeropuerto de la isla de Santa María, la más grande del archipiélago de las Azores, en mitad del Atlántico, equidistante de Europa y América del Norte.

Una noche, al llegar a su trabajo, el jefe le dijo:

-Hoy dirigirás un solo avión.

Ivo se extrañó, pues lo normal era llevar una docena de aeronaves. Entonces el jefe le explicó:

-Es un caso especial, un piloto inglés que lleva un bombardero británico de la Segunda Guerra Mundial hacia Florida para un coleccionista de aviones que lo compró en una subasta en Londres. Hizo escala aquí y continuó hacia Canadá, pues tiene poca autonomía, pero lo sorprendió una tormenta, debió volar en zigzag y ahora le queda poca gasolina. No le alcanza para llegar a Canadá y tampoco para regresar. Caerá al mar.

Al decir esto le pasó los audífonos a Ivo.

-Debes tranquilizarlo, está muy nervioso. Dile que un destacamento de socorristas canadienses ya partió en lanchas y helicópteros hacia el lugar estimado de caída.

Ivo se puso los audífonos y empezó a hablar con el piloto, que en verdad estaba muy nervioso. Lo primero que éste quiso saber fue la temperatura del agua y si había tiburones, pero Ivo lo tranquilizó al respecto. No había. Luego empezaron a hablar en tono personal, algo infrecuente entre una torre de control y un aviador. El inglés le preguntó a Ivo qué hacía en la vida, le pidió que le hablara de sus gustos y de sus sentimientos. Ivo dijo que era poeta y el inglés pidió que recitara algo de memoria. Por suerte mi amigo recordaba algunos poemas de Walt Whitman y de Coleridge y de Emily Dickinson. Se los dijo y así pasaron un buen rato, comentando los sonetos de la vida y de la muerte y algunos pasajes de la Balada del viejo marinero, que Ivo recordaba, donde también un hombre batallaba contra la furia del mundo.

Pasó el tiempo y el aviador, ya más tranquilo, le pidió que recitara los suyos propios, y entonces Ivo, haciendo un esfuerzo, tradujo sus poemas al inglés para decírselos sólo a él, un piloto que luchaba en un viejo bombardero contra una violenta tempestad, en medio de la noche y sobre el océano, la imagen más nítida y aterradora de la soledad. "Noto una tristeza profunda, un cierto descreimiento", le dijo el aviador, y hablaron de la vida y de los sueños y de la fragilidad de las cosas, y por supuesto del futuro, que no será de la poesía, hasta que llegó el temido momento en que la aguja de la gasolina sobrepasó el rojo y el bombardero cayó al mar.

Cuando esto sucedió el jefe de la torre de control le dijo a Ivo que se marchara a su casa. Después de una experiencia tan dura no era bueno que dirigiera a otras aeronaves.

Al día siguiente mi amigo supo el desenlace. Los socorristas encontraron el avión intacto, flotando sobre el oleaje, pero el piloto había muerto. Al chocar contra el agua una parte de la cabina se desprendió y lo golpeó en la nuca. "Ese hombre murió tranquilo", me dice hoy Ivo, "y es por eso que sigo escribiendo poesía". Meses después la IATA investigó el accidente e Ivo debió escuchar, ante un jurado, la grabación de su charla con el piloto. Lo felicitaron. Fue la única vez en la historia de la aviación en que las frecuencias de una torre de control estuvieron saturadas de versos. El hecho causó buena impresión y poco después Ivo fue trasladado al aeropuerto de Porto.

"Aún sueño con su voz", me dice Ivo, y yo lo comprendo, y pienso que siempre se debería escribir de ese modo: como si todas nuestras palabras fueran para un piloto que lucha solo, en medio de la noche, contra una violenta tempestad. -

y Perder es cuestión de método (Mondadori).

Santiago Gamboa (Bogotá, 1965) es autor, entre otros libros, de las novelas El síndrome de Ulises (Seix Barral)

Fuente: