A mi hermano Miguel

Hermano, hoy estoy en el poyo de la casa,
¡donde nos haces una falta sin fondo!
Me acuerdo que jugábamos esta hora, y que mamá
nos acariciaba: "Pero, hijos ...".

Ahora yo me escondo,
como antes, todas estas oraciones
vespertinas, y espero que tú no des conmigo.
Por la sala, el zaguán, los corredores,
después, te ocultas tú, y yo no doy contigo.
Me acuerdo que nos hacíamos llorar,
hermano, en aquel juego.

Miguel, tú te escondiste
una noche de Agosto, al alborear;
pero, en vez de ocultarte riendo, estabas triste.
Y tu gemelo corazón de esas tardes
extintas se ha aburrido de no encontrarte. Y ya
cae sombra en el alma.

Oye, hermano, no tardes
en salir. Bueno... Puede inquietarse mamá.

Por César Vallejo

5 comentarios:

  1. Soy de la teoría de que no hay tantos escritos como lectores, también abundo sin embargo, en que cuando el escrito despierta en muchos lectores sentimientos comunes, es porque este es bueno.
    Tu poema pertenece a este grupo.
    Saludos.

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  2. De que hay... el no se ha colado inopotunamente.

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  3. Sí, me gusta mucho su poesía, su estilo de escribir, mucha naturalidad en forma de exponer los pensamientos, todo viene hacia el lector con su especial talento, experiencia y cultura. Y esta opinion viene sólo de una poetisa rumana que ni lee ni habla de mucho tiempo español, pero ama la poesía. Desde ahora voy a leer muchas veces su poesía.Saludos, Ligia M.I.

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  4. el poema es lindo ya k se ven los sentimientos de el autor cesa vallejo y lo hace con mucha naturalidad yooo amo la poesia y personas k sepan hacerlo muy bien como el poeta vallejo tiene mucho talento para eso ..........

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