Nunca llueve sobre el Sáhara, de Pedro M. Martínez

Es extraño que el primer libro en solitario de un autor resulte más bien una antología, una mezcla de estilos pasados y presentes, con apuntes de futuro. En Nunca llueve sobre el Sáhara, Pedro Martínez no muestra las manos titubeantes propias de un escritor novel. Precisamente, porque no es un escritor novel.

Aunque su dedicación a la escritura fuera tardía, hablamos de un hombre que leyó de joven todo lo que había que leer y que ya lleva años y años publicando en prestigiosas revistas de Internet de todo el mundo. El libro se podría resumir perfectamente en una frase de su relato A un dios suicida: «(…) La sangre, el semen, la saliva, el orín, son el verdadero espejo del alma».

Nunca llueve sobre el Sáhara está lleno de sangre, semen, saliva y orín. No al estilo Bukovsky o Burroughs, desde luego. Pero sus personajes se arrastran por las simas de las montañas, por los riscos, por las tragedias, por las calles de un Madrid de postguerra que huele a lentejas y entresijos. A verbena. Sus personajes están solos, con su alma y su cuerpo y su dolor. Es un libro lleno de dolor y nostalgia. De tristeza. Y es que la literatura no tiene por qué ser triste necesariamente, pero casi siempre el que escribe es un nostálgico, y con la nostalgia hay que tener un cuidado increíble. Escribir, a menudo, es volver a vivir aquello que nos hizo felices, o infelices, aquello que nos hizo sentir algo, en cualquier caso. Recordar los sentimientos y ponerlos sobre el papel no es fácil. Es doloroso, aunque catártico: uno deja de ser su propio cementerio y encuentra una tumba más accesible. Una urna donde esparcir las cenizas y guardarlas en la estantería.

En este libro de Pedro Martínez tenemos de todo, porque Pedro se atreve con todos los géneros. Tenemos costumbrismo, por supuesto. Costumbrismo madrileño. Pedro se maneja con maestría en el costumbrismo pícaro madrileño. Pero no sólo eso: tenemos recuerdos de la Guerra Civil, fábulas de la Asturias profunda, personajes solitarios y enloquecidos, inmigrantes que cogen el tren equivocado… Música de Triana que acompaña un viaje a Alemania rodeado de españolos.

Es un libro que va de menos a más, en mi opinión. Un libro que empieza con un niño en los años ‘40 y que acaba con un abuelo moribundo en la era de Internet. Un libro que gana en soltura en los últimos relatos, como si Pedro hubiera decidido olvidarse un poco del estilo y se hubiera dejado llevar. El lector no puede sino emocionarse con sus triángulos amorosos, su reflejo de la injusticia, la entrañable pareja de viejos que anuncia una nostalgia futura —esto sí que es increíble— de Jugando con Alicia… probablemente uno de los tres mejores cuentos de la colección junto a Todos eran iguales, menos uno y Disparos en un parquin.

Pareciera que las teclas se sueltan y las ideas se confunden libremente, con personajes psicópatas, agresivos, situaciones improbables… Una ruptura, una evolución con respecto a la distancia y la sobriedad de estilo que destaca en los primeros relatos.

Por supuesto, hay compromiso social y político. Sería absurdo que un libro de Pedro, que ha dedicado su vida al compromiso social y político, no recordara ciertas realidades históricas. Guardias civiles y retratos de Franco. Maquis que vuelven a España con chocolate inglés en la maleta. Estraperlistas, bingueros… una serie de perdedores cuyo único delito fue nacer en el momento equivocado, en el país equivocado.

Pero Pedro no es un moralista. Pedro dibuja esa realidad a retazos, de manera que la tristeza, la injusticia, el dolor… están ahí, pero no obliga al lector a bebérselos como aceite de ricino para purgar sus culpas. No, simplemente, lo pone ante sus ojos, para el que lo reconozca.

Nunca llueve sobre el Sáhara es la primera obra de un autor consolidado. Sé que parece una contradicción, pero no lo es. En sus 144 páginas, Pedro Martínez nos regala partes del escritor que ha sido y sobre todo nos anuncia el que va a ser. Conviene prestar mucha atención, no vayamos a perdernos algo.

Reseña del libro, por Guillermo Ortiz López
____________________
Nunca llueve sobre el Sáhara
Ed. Mandala & LápizCero (Madrid, 2008)
ISBN 978-84-935712-8-3

Web de Pedro M. Martínez: www.martinezcorada.es
Para adquirir Nunca llueve sobre el Sáhara:
La Casa del Libro.

1 comentario:

  1. He tenido la fortuna de que Pedro tuviera la amabilidad de hacerme llegar, en marzo de este año, este estupendo libro de cuentos. Comparto las opiniones vertidas por G.O.López. Son relatos plenos de sensibilidad y nostalgia; una nostalgia muy bien calibrada que evade con una prosa justa y selecta, la tentación de caer en la melancolía.
    Susana Lauría de Negro

    ResponderEliminar