Un tren sobre la tierra, de Antonio Gamoneda

Voy en el tren hacia mi casa.

Los cabellos ásperos de mi madre
están rodeando su rostro sobre la almohada
y su viejo cuerpo ha caído en el sueño.

Cuando yo encienda la bombilla, ella
dará un grito de espanto y amor
y en la habitación habrá una gran luz amarilla
en la que viviremos abrazados.

Ahora voy en el tren
y en el departamento hay cuatro seres humanos.
Bajo el número cuarenta y cuatro,
una mujer hinchada de tristeza.

Bajo el número cuarenta y cinco,
un viejo arde en su mirada roja.

Bajo el número cuarenta y siete,
un hombre duerme con un gran capazo.

La ventana es una lámina negra.
Vuelvo a mirar hacia mis compañeros:
la mujer respira muy dulcemente;
el aire sale de su corazón.

El viejo cierra la mirada y duerme.
El hombre saca de comer, despacio.

Ahora estamos en paz en el departamento.
Yo me siento ir hacia mi casa
y cada uno siente que se aleja o que vuelve.

El tren avanza bajo la noche

y vamos juntos atravesando la tierra.

1 comentario:

  1. Hola buenas noches, mi nombre es Manuel Luna, quisiera decirte que esta poesia esta muy bonita, a mi me gusta declamar y me gustaria saber si tienes algunas otras para leerlas.

    Saludos

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